JUANCA.
Juan Carlos Martínez, “Juanca”, también conocido como “El Dandy” o “The man of the night”.
El último miembro de una saga familiar caracterizada y conocida por su gran afición al deporte rey y sucedáneos, pronto recibe influencias que marcaran de por vida sus características futbolísticas, la capacidad de encontrar espacios así como sus regates, dignos de cualquier crack balompédico, siempre apoyado en su gran zurda, solo al alcance de los elegidos.
Desde muy temprana edad, estas dotes futbolísticas afloran en los campos de fútbol, motivo por el cual es conocido como “El Dandy”, y esto hará que sea objeto de atención recibiendo numerosos visitas de ojeadores de grandes equipo, que acuden en masa a ver partidos donde el joven crack obsequia sus numerosos seguidores con regates increíbles galopadas por la banda, así como su exquisita eficacia goleaodora no exenta de efectividad plena.
Todo parece indicar que este crack pronto abandonará su ciudad natal para poder deleitar a su público en grandes estadios, dignos de presenciar a los elegidos. Pero es aquí cuando su vida sufre un revés, siempre presente en la vida de los deportistas, las “lesiones”.
Comienza su calvario particular, no encuentra solución a sus problemas, le retrasa su reaparición a las canchas de fútbol, se alejan las tardes de gloria.
Este periodo oscuro, este peregrinaje hacia un lugar que no conoce y no es el que quiere, hace que su percepción de la vida cambie.
Pese a no poder hacer lo que más le gusta en esta vida, practicar el deporte Rey, no reniega de este, varia su forma de practicarlo, pero no lo abandona.
Aprovechando toda su sabiduría futbolística, empieza a conocer otra de sus grandes pasiones, la “play station”, donde consuela sus ansias futbolísticas, empezando como un hobby, pero que llega a cautivar su atención hasta pasar a formar parte de su vida.
Pero el tiempo pasa., las heridas no acaban de cicatrizar, los terrenos de juego se alejan. En plena pubertad comienza a flirtear con nuevas sensaciones.
Las malas influencias y los malos hábitos, le hacen caer en un mundo nuevo, el de la noche. Comienza una nueva vida en la que los excesos abundan, es aquí donde recibe un nuevo sobrenombre, “The mano of the nigth”, que acabará por llevarle a una nueva vida.
Ya entrado en la madurez, empiezan a resucitar sus viejos sueños futboleros y consciente de su mermado estado físico no se arriesga a recibir una primera oferta de Los Manoletes, sabedor de no estar a la altura de un club de tal categoría.
Por ello empieza en equipos de talla media, con el claro objetivo de llegar a alcanzar algún día el nivel óptimo y necesario que le permita ingresar en el club que colma sus aspiraciones, “Los Manoletes”.
Tras varias temporadas jugando a medio gas, en el que sus destellos de calidad han sido a cuanta gotas, por fin este año se decide a dar el gran salto y ficha por tan glorioso club.
Conocedor de sus limitaciones físicas, promete entrega y trabajo y pide calma y tiempo para poder mostrar todo el fútbol que lleva en sus botas.
Tras un principio de temporada irregular y una continuación no meno irregular, el cuerpo técnico sigue mostrando toda su confianza en el jugador, esperanzados en que este jugador llegue a ser aquel, que de niño era una gran promesa.
Febrero de 2006.
El Cronista de Los Manoletes.
