Plantilla


ISI.

Isidoro era pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.

Visto así, quién se iba a imaginar que la vida de Isi iba a girar en torno a su gran pasión; el sexo.

Ya desde muy temprana edad, en los recreos del “Giner”, la raja de “Paco el gordo” despertará en el pequeño su instinto sexual más primitivo.

Numerosas fueron las visitas al despacho de Antonio Conesa, acusado siempre de bejaciones y tocamientos impuros a las niñas de su clase y en especial a su icono sexual, la dulce y tierna MariVé.

En años posteriores, la situación se hace insostenible. Hablamos de los años del Instituto “Azorín”, lugar y época donde es acusado de la violación y asesinato de dos antiguas jovenzuelas nombradas en otra de nuestras crónicas.

Pese a todo, el chaval intenta rehacer su carrera y viaja a Cartagena donde durante cuatro largos años intervendrá como actor de reparto en numerosas películas a las órdenes del siempre querido Nacho Vidal. Pero pronto se dará cuenta de lo complicado que resulta conquistar al público de “Los Mateos” y decide retornar a Yecla y establecerse definitivamente.

Es en la localidad vecina de Villena donde es acogido como instalador de tubería, cosa que siempre se le ha dado muy bien como hemos dicho en varias ocasiones.

Ya en la actualidad, únicamente decir que su condición de “sex machine” quizás dificulte la próxima candidatura a la mayordomia de nuestras queridas fiestas patronales, pero sabe él, que todo un Club como Los Manoletes le a polla incondicionalmente en esta empresa.

Como habéis podido comprobar, de fútbol, ná de ná.

Febrero de 2006.

El Cronista de Los Manoletes.